Nadie puede creer que haya pasado un año desde que el grupo mayor de patín artístico del Club con la profesora Yanina Hourcade a la cabeza, haya emprendido un viaje que era soñado. Soñado para las chicas principalmente, ya que es lo que toda patinadora sueña de mínima, desde que empieza a entender este deporte y para Yanina para saber si lo preparado y ensayado podía salir como fue diagramado.
Aquel 6 de agosto del 2015 comenzaba el sueño para este grupo de 21 patinadoras, aunque la jornada no se iniciaba de la mejor manera, ya que las intensas lluvias que azotaron a Berisso, produciendo complicaciones en las calles atrasó varias horas la partida hacia Rosario y el entrenamiento previsto para aquella tarde – noche. “Tenía un poco de bronca porque el clima no permitió que podamos entrenar en Rosario como estaba previsto”, contó Wanda Ruszczyk. Giuliana Di Carlo también comentó como fue esa previa a salir y lo que hicieron en la puerta de la Sede de calle Montevideo “Nos sacamos fotos, cantábamos. Estábamos felices”.
Yanina recordó esas horas y aun lamenta el entrenamiento perdido el día previo a la competencia con la idea de adaptar la coreografía a una pista con dimensiones similares a la del torneo, debido al mal clima en la región y al atraso del viaje “Habíamos reservado una pista grande para poder entrenar el día anterior a la competencia, debido a que en la región no contamos con esas dimensiones para hacerlo. Aquella que íbamos a utilizar era lo que más se asemejaba a la del Nacional”, recordó.
Ya en viaje, pasadas las 14 horas, Antonela Butarelli relató ese tiempo juntas en el colectivo “Cantamos y bailamos. A los choferes los volvíamos locos para que suban el volumen de la música. Bailábamos todas en un pasillo chiquito”. Fiamma Ruffo también recordó el viaje y agregó “Hicimos de todo, cantamos, bailamos, gritamos, charlamos, tomamos mate, escuchamos música. También molestamos a los choferes, los pusimos nerviosos. Teníamos mucha adrenalina y ganas de demostrar lo que sabemos hacer en una pista.”
Una vez instaladas en el Club Provincial de Rosario luego de casi siente horas de viaje, Sofía Hernández dijo que la adrenalina y los nervios comenzaron a apoderarse de ella, pero que la felicidad era mayor “Esa noche no dormimos mucho, lloramos, cantamos, charlamos, nos emocionamos y le dimos una carta a Yanina con un presente como agradecimiento a dejarnos vivir lo que para nosotras era un sueño”. También Wanda Ruszczyk contó que fue lo único que quería hacer después de acomodar sus pertenencias y que logró hacerlo horas más tarde “Lo único que quería hacer era ir a ver la pista donde íbamos a patinar. Nos instalamos, fuimos a cenar y a la noche a escondidas fuimos a mirar la pista y el estadio”.
La mañana del 7 de agosto, comenzó muy temprano, ya que había que levantarse y prepararse para lo que era la prueba de pista un rato antes del medio día, sumando a eso el reencuentro con los padres que recorrieron muchos kilómetros para hacerle el aguante a las chicas. En ese sentido, Giuliana Di Carlo relató “Fue complicado, sentí que el tiempo paso volando y que salía todo mal, teníamos nervios y llorábamos todas. Yanina trataba de calmarnos, nos alentaba. Nos dijo que no nos preocupemos y que hagamos lo que sabíamos hacer y habíamos entrenado durante esos casi seis meses”, haciendo referencia a la prueba de pista.
Entre la prueba de pista y la competición se efectuó la apertura del torneo y Wanda Ruszczyk recordó lo que sintió “Casi me pongo a llorar ya que tenía patinadores nacionales muy importantes a mí alrededor, pero fue hermoso. Estaba por ejemplo Tomas Masia y Anibal Frare, y me saqué fotos. No lo podía creer.”
En la previa a salir a la pista, las chicas pudieron observar a los otros conjuntos contra los que iban a competir y pudieron analizarlos, con un poco de nervios y con la ventaja de mirar y saber lo que ellas iban a hacer. “No vi nada del otro mundo, parecido a lo que íbamos a hacer nosotras. La desventaja nuestra es que era la primera vez que íbamos a participar y los demás grupos ya tenían participaciones previas”, contó Brenda Páez.
Una vez finalizada la participación, había que esperar la puntuación, con la certeza que la coreografía salió muy bien, que los errores previos se pudieron corregir, pero con la incertidumbre de saber que los jueces no sabían del progreso y que solo puntuaron esos cuatro minutos de en la pista. Sumado a eso que era el debut para este grupo y que los contrincantes ya tenían experiencia. “Cuando terminó nos volvimos a poner nerviosas porque los jueces tardaron mucho en darnos la puntuación y mientras esperábamos, charlábamos entre nosotras y nos dábamos cuenta que la coreografía había salido muy bien”, recordó Sofía Hernández. Mientras que otra de las chicas, dijo: “Nos pusimos a llorar, tenia a Sol (Herrera) al lado mío y llorábamos juntas mientras esperábamos la devolución de los jueces. Después salimos de la pista, abrazamos todas a Yanina y seguimos llorando. La dejamos toda azul por nuestro maquillaje, convirtiéndose en otro Avatar”, contó Florencia Butarelli.
Luego de competir había que volver hasta donde estaban todos los familiares de las chicas y de Yanina. Florencia Butarelli contó como vivieron ese trayecto “Seguimos llorando hasta el momento que llegamos al otro lado del estadio y abrazamos fuerte con Anto a papá”. Mientras que la profesora contó que esperaba mucha presencia “villera” en Rosario porque siempre están para todo lo que se proponen y que necesitan apoyo como cualquier otro deportista. “Lo esperábamos, porque son papás que nos acompañan siempre y a donde vayamos ellos están. La hinchada la necesitamos como cualquier otro deportista, sentir ese calor, que están ahí en esto que están difícil. El llegar porque es algo que no es barato, sumado al tiempo y entrenamiento necesario. Lo importante es que pudimos llegar que nos acompañaron y estuvieron con nosotras”.
Ya en viaje de vuelta y la llegada a la ciudad de Berisso, las chicas comenzaron a soltarse, a darse cuenta lo que estaban viviendo y comenzaban a dejar atrás, con muchos recuerdos y muchas sensaciones: “Estaba conforme con lo que habíamos hecho, pero me hubiese gustado dar más, por como soy yo en mi vida”, comentó Fiamma Ruffo y agregó “La felicidad de cumplir nuestro sueño estaba más allá de cualquier cosa. Ahora vamos por más”, dejando en claro que dieron todo en la pista y que irán por más el próximo año.
Es normal compartir momentos así con amigas, sobre todo si vienen patinando juntas desde hace años, pero entre hermanas no es tan común. En este torneo nacional las hermanas Butarelli y Ruszczyk pudieron hacerlo y Florencia Butarelli comentó “Es una sensación hermosa, la confianza que nos tenemos hace que podamos compartir sin problemas y que nos ayudemos mutuamente. Si nos tenemos que decir o corregir algo una a la otra no hay inconvenientes”.
La adrenalina y emoción continuó y llegar a las 5 de la mañana del día 8 de agosto nuevamente a Berisso, hizo que eso no cambiara y costara dormir. Giuliana Di Carlo contó como fue el momento de llegada a su casa “Recordarlo una y otra vez con las chicas por el grupo de whatsapp, ya sea mediante fotos, videos, charlar entre nosotras. Es hasta el día de hoy que paso un año de mirar todo eso y llorar de felicidad. Los comentarios de los videos filmados por nuestros padres, gritando y llorando hacen que la emoción sea aun mayor”.
También Yanina comenzó a sacar algunas conclusiones de lo vivido en esta experiencia nacional, donde retornó con alegría y ganas de seguir trabajando con un cuarto puesto histórico “La impresión de que nos fue bien da más ganas de volver a entrenar y armar otro número nuevo para presentarlo. Uno va con una esperanza, aunque no se sabe si se podrá estar a la altura. Realmente pudimos estar a altura de los otros grupos, de un Nacional”. Se sinceró con que solo fue a participar y ver con que se iba a encontrar, y obtuvo algo mucho mejor y una satisfacción enorme “Sinceramente uno iba a probar y ver como nos iba. No esperaba un gran resultado y fue una muy buena puntuación ganándole a un grupo que compite hace años siendo el debut para nosotras”, agregó.
Hoy 7 de agosto del 2016, y habiendo pasado un año de este sueño, el cual se cumplió, las chicas quieren repetirlo y para eso se están preparando de cara al año que viene. El grupo no es el mismo, pero las ganas si “Estamos empezando a preparar los números de show para el festival de fin de año y ya pensamos que en 2017 participaremos nuevamente del Nacional. Queremos competir no solo en una fecha como hicimos el año pasado, sino en las dos e ir por todo. El grupo se modificó un poco, pero vamos a ser unidas y demostrar nuevamente lo que sabemos hacer, cerró Fiamma Ruffo.
Entrenadora: Yanina Hourcade.
Patinadoras: Wanda y Greta Ruszczyk, Florencia y Antonela Butarelli, Sabrina Arias, Tatiana Salgueiro, Fiamma Ruffo, Brenda Páez. Giuliana Di Carlo, Ayelèn Quintana, Belén Alì, Julieta Azula, María Eugenia Moreno, Sofía Hernández, Martina Herrera, Sofía Fabbi, Malena Arias, Agustina Parra, Milagros Navarro, Sol Herrera y Leila Còcerez.
Por: Alan García Grigera.

